Senador Jim Brewster

Senador Jim Brewster

Senador Vincent Hughes

Senador Vincent Hughes

Senador John Yudichak

Senador John Yudichak

Artículo de opinión de los senadores John T. Yudichak (D-Luzerne), Vincent J. Hughes (D-Filadelfia) y Jim Brewster (D-Allegheny/Westmoreland).

23 de octubre de 2017 - El Día Nacional de la Manufactura es el primer viernes de octubre. Si bien destacar la importancia de la manufactura en este día es importante, el enfoque en la reconstrucción de nuestra base manufacturera debe ser una prioridad para el gobernador y la Asamblea General todos los días. 

Por eso nos hemos unido para patrocinar un amplio paquete legislativo destinado a atender las necesidades de los fabricantes, de nuestros trabajadores y de las comunidades donde viven, trabajan y crían a sus familias. 

Nuestra legislación pretende mejorar la coordinación de las políticas mediante la creación de un "Chief Manufacturing Officer", inyectar nuevos fondos en la formación profesional y técnica, ampliar la desgravación fiscal a la fabricación y destinar créditos a la creación de fábricas en comunidades desfavorecidas, al tiempo que se ayuda a las empresas de minorías, mujeres y veteranos.

No cabe duda de que la industria manufacturera es una parte esencial de nuestra economía. Tanto los grandes empresarios que impulsan las economías locales como los pequeños empresarios familiares son aspectos clave. Según el Center for Manufacturing Research, la industria manufacturera representa el 12% de nuestro producto estatal bruto, da empleo a casi el 10% de nuestros trabajadores -más de 565.000- y genera 33.000 millones de dólares en exportaciones anuales. 

El valor de la industria manufacturera es aún más pronunciado en las zonas rurales. Un estudio reciente del Centro de Recursos Industriales del Noreste de Pensilvania indica que la industria manufacturera representa casi el 15% de los empleos no urbanos, con una remuneración media superior en más de un 20% al nivel salarial de los trabajadores regionales. 

Para garantizar que la industria manufacturera siga siendo una fuerza viable y valiosa en la economía de nuestro estado, los responsables políticos deben mantenerse al día de las tendencias y adaptarse a los cambios del mercado. Si no trabajamos en colaboración, nos enfrentaremos a la pérdida de más puestos de trabajo y oportunidades de negocio. Según la Oficina Estatal de Estadísticas Laborales, desde 2001 Pensilvania ha perdido 264.000 puestos de trabajo en el sector manufacturero y 5.400 establecimientos. 

Son muchos los retos a los que se enfrentan los fabricantes. Un reciente estudio de la industria manufacturera nacional realizado por la Ball State University indicaba que el empleo manufacturero se ha visto afectado por tres factores distintos: la productividad, el comercio y la demanda interna. 

Nuestros trabajadores y nuestros establecimientos manufactureros se han vuelto más innovadores, utilizan más sistemas basados en la tecnología y requieren menos trabajadores por ubicación. Sin embargo, incluso con estos cambios tan arraigados que están alterando el panorama de la fabricación, los legisladores aún tienen margen para ayudar a las grandes y pequeñas empresas manufactureras. 

La Ley 923 del Senado crearía la figura del "Chief Manufacturing Officer" en la oficina del gobernador para asesorar sobre política económica y ser una voz singular para los fabricantes al más alto nivel. La medida también establece una "Junta de Competitividad de la Fabricación" para ayudar a desarrollar la estrategia de fabricación. 

Otro proyecto de ley (Senate Bill 924) destinaría hasta 5 millones de dólares a un programa de subvenciones para escuelas técnicas de formación profesional, programas de formación profesional y compra de equipos. La legislación aumentaría el importe máximo de los préstamos de 5 a 7,5 millones de dólares y autorizaría préstamos para modernizar equipos. Esta inversión ayudaría a las escuelas a adquirir el equipo necesario para producir una mano de obra cualificada que pueda emplearse en operaciones de fabricación de vanguardia. 

La tercera pieza legislativa del paquete maximizaría el Crédito Fiscal a la Fabricación. El proyecto de ley 925 del Senado aumentaría el límite del crédito a 12,5 millones de dólares desde los 4 millones actuales, ampliaría el crédito para incluir los costes de formación laboral y permitiría a los pequeños fabricantes solicitar conjuntamente el crédito. Una parte de 2,5 millones de dólares del crédito fiscal se reservaría a las empresas situadas en comunidades en dificultades, además de a las empresas desfavorecidas, pertenecientes a minorías, mujeres y veteranos. 

Nuestro trabajo legislativo está diseñado para dar seguimiento a un detallado informe elaborado a principios de esta década por el Consejo Asesor de la Industria del Gobernador. En este amplio análisis de la industria manufacturera, el grupo de expertos recomendó varias medidas que podrían ayudar a la industria manufacturera.

En concreto, el estudio señalaba que el 82% de los fabricantes presentaba una grave carencia en el nivel de cualificación de sus trabajadores y el 74% indicaba que dicha carencia obstaculizaba su capacidad de expansión. Mientras tanto, el 78% de los fabricantes se vieron afectados negativamente por la falta de acceso al capital. 

Además, el informe subraya la necesidad de un único punto de contacto en el gobierno estatal para conectar a los fabricantes con las soluciones. El informe también recomienda centrar la atención en el intercambio de información para mejorar la productividad. 

Las propuestas políticas para abordar cada una de estas necesidades son partes fundamentales de nuestro plan legislativo. 

La serie de medidas legislativas que hemos ofrecido abordará las necesidades críticas de los fabricantes. En este mes en el que se reconoce el Día de la Fabricación, es hora de que la Asamblea General y el gobernador se centren en políticas para reconstruir nuestras comunidades y dar prioridad a nuestra mano de obra.

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